Aspecto General
La obesidad es el problema de nutrición más común.
Se define como obesidad al aumento de peso como consecuencia del almacenamiento de grasa, generalmente ocasionado por un desequilibrio entre la cantidad de energía que el organismo recibe con los alimentos y la que pierde a través de la actividad física y los procesos metabólicos básicos.
Los cambios que ocurren en el organismo como consecuencia del aumento de peso hacen que los pacientes que la padecen desarrollen alteraciones metabólicas y funcionales que nombrados desde la cabeza a los pies son los que favorecen el desarrollo de enfermedades como la diabetes mellitus, hipertensión arterial (presión alta), aumento en el colesterol y triglicéridos de la sangre, desarrollo de infarto del corazón, problemas pulmonares, hígado graso y muerte prematura a consecuencia de éstas y otras enfermedades.
La obesidad es una de las enfermedades que ha mostrado mayor aumento alrededor del mundo. Su frecuencia y gravedad han logrado tal magnitud que la organización mundial de la salud la ha considerado un problema de salud pública. Constituye en la actualidad la segunda causa de muerte después del tabaquismo.
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La organización mundial de la salud indica que en 2005 había en todo el mundo:
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Además, la OMS calcula que en 2015 habrá aproximadamente 2300 millones de adultos con sobrepeso y más de 700 millones con obesidad.
En 2005 había en todo el mundo al menos 20 millones de menores de 5 años con sobrepeso. Sin duda, la obesidad es el problema de nutrición más común. En los Estados Unidos de Norteamérica, afecta aproximadamente a 33% de los adultos. Su repercusión en el estado de salud es tan diversa y la gravedad de sus complicaciones tan elevada que los gastos atribuibles directamente a la obesidad en dicho país son de aproximadamente de 68 billones de dólares por año, a los que se agregan 30 billones adicionales destinados a programas de reducción de peso y dietas especiales.
En nuestro país se tienen 12 encuestas que dan una visión general del problema. Dentro de ellas, la Encuesta Nacional de Enfermedades Crónicas y la encuesta Urbana de Alimentación y Nutrición de la Zona Metropolitana de la ciudad de México reveló que alrededor del 60% de la población mexicana presenta algún sobrepeso y que la frecuencia de hombres obesos es de 49% y la de mujeres es de 44%.
La obesidad debe considerarse como una enfermedad como cualquier enfermo crónico diabético o hipertenso y no como la consecuencia de falta de voluntad o de carácter. Considerada así, los pacientes que la padecen, deben admitir que su tratamiento exige de constancia, tiempo, dedicación y que el objetivo que se pretende no es la curación, sino el control, por lo que como en cualquier enfermedad crónica, la suspensión del tratamiento necesariamente traerá como consecuencia la recurrencia de la enfermedad.
Si bien es cierto que la obesidad por si sola aumenta el riesgo de complicaciones, no todos los pacientes con obesidad tienen los mismos riesgos. A través de estudios de investigación se ha descubierto que las personas que acumulan mayor cantidad de grasa en el abdomen, tienen un riesgo mayor que las que lo acumulan en las caderas y los muslos. Generalmente los hombres tienen con mayor frecuencia la primera y por ello también se le ha denominado androide y las mujeres la segunda por lo que se ha llamado ginecoide. Para recordarlo mejor, imagínate la obesidad androide como una manzana y la ginecoide como una pera.
Clasificación de sobrepeso y obesidad mediante el IMC, circunferencia de la cintura y valoración de riesgo/enfermedad
- Riesgo de enfermedad para diabetes mellitus tipo II, hipertensión arterial y enfermedad cardiovascular
- El aumento de la circunferencia de cintura, también puede ser un riesgo aun en personas con peso normal




