La foto protección: daño solar agudo y crónico

Por: Dra. Gabriela Frías Ancona
Junio 22, 2010

El sol emite una gran gama de rayos, aunque por suerte no todos alcanzan nuestra piel. Nuestro planeta está sometido diariamente a la luz blanca visible (400 a 700 nm), los rayos infrarrojos (700 a 1500 nm), y los rayos ultravioletas (100 a 400 nm) provenientes del sol, a lo que se denomina espectro solar.
 
Con una longitud de onda menor se sitúan los rayos X. Con una longitud de onda mayor que los rayos  infrarrojos,  se hallan las ondas cortas de acción calórica (empleadas en fisioterapia), las ondas hertzianas (la radio) y las ondas largas de la telegrafía sin hilos. La radiación que produce los efectos nocivos del sol es la ultravioleta.

Las fuentes de radiación ultravioleta pueden ser naturales (el sol) o artificiales (hospitales, industrias, cosmética, etc) y se dividen en tres tipos:
 
  • Rayos ultravioleta A - UVA - (315-400 nm) los de menor frecuencia, atraviesan la mayor parte de los vidrios comunes. Pueden ser emitidos por cualquier fuente de luz ultravioleta. Al ser de baja frecuencia y baja energía son los menos peligrosos para la salud.
  • Rayos ultravioleta B - UVB - (280-315 nm) Son absorbidos por el vidrio.
  • Rayos ultravioleta C - UVC - (100 a 280 nm) los de mayor frecuencia, son absorbidos por las capas altas de la atmósfera y estratosfera, y prácticamente no llegan a la superficie terrestre por la existencia de una capa de ozono situada a 40 kms de altura.

En la actualidad, la disminución del espesor de la misma, permite la llegada de un mayor porcentaje de este tipo de radiaciones a la superficie terrestre, especialmente en algunas latitudes próximas a los polos. Por ser de baja frecuencia y baja energía, son considerados los más peligrosos para la salud.

La proporción de los mismos es de un 5% de rayos ultravioletas, un 45% de radiaciones visibles y un 50% de rayos infrarrojos.
De cualquier forma, la composición de la radiación solar no es igual en todos los puntos del planeta, ni a las distintas épocas del año y horas del día. Por ejemplo en Australia la radiaciones son extremadamente peligrosas.
 
Para cuantificar la dosis de radiación ultravioleta que llega a un punto del planeta se emplea el denominado índice ultravioleta, que representa una estimación de la radiación ultravioleta solar que soporta una superficie determinada de la Tierra. Este valor se modifica con la latitud,con las estaciones del año, con el tiempo atmosférico y con las horas del día.
Aunque la intensidad de la radiación ultravioleta que llega al suelo varía a lo largo del día, alcanza su valor máximo hacia la mitad del periodo diurno, en ausencia de nubes. Por ejemplo de 10:00 am a 4:00 pm, el horario es de alto riesgo para exponerse a la luz solar, por lo que debe evitarse la exposición no indispensable.
 
El índice ultravioleta es un claro parámetro de los daños que puede causar una exposición excesiva a las radiaciones ultravioleta, y permite advertir a la población de la necesidad de adoptar medidas de protección. Esto último es especialmente importante, dada la constante disminución del ozono estratosférico y el consiguiente aumento de la intensidad de las radiaciones ultravioleta.
 
En 1995, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Comisión Internacional de Protección contra la Radiación no ionizante (CIPRNI) formularon recomendaciones sobre la manera de calcular, expresar y difundir el uso del índice ultravioleta solar (Monitores de ultravioleta).
En la actualidad, este índice es utilizado por distintas autoridades nacionales en todo el mundo y la tendencia es cada vez más extendida entre los medios de comunicación al incorporarlo en su información meteorológica diaria.

Son diversos los  factores que determinan el UVI y por lo tanto influyen a la hora de protegernos:
Hora del día: la radiación solar es más intensa entre las 10:00 y las 16:00 horas.
  • Altitud: la capacidad de ponerse rojo o capacidad eritematógena de los rayos ultravioleta aumenta con la altura, de modo que puede decirse que cada 300 m de altitud aumenta un 4 %, con el consiguiente incremento en el riesgo de quemaduras; por lo que en México, debemos estar alertas y en la ciudad de Toluca deberán protegerse más.
  • Latitud: la intensidad de la radiación es superior en el ecuador, ya que incide perpendicularmente a la superficie terrestre, disminuyendo progresivamente al ascender hacia los polos. En el hemisferio norte, los rayos solares inciden con más intensidad entre mayo y septiembre y en un espacio de tiempo comprendido entre las 12:00 y las 16:00 horas.
  • Estación del año: Máximo riesgo en verano al aumentar la perpendicularidad con que inciden los rayos solares.
  • Espesor de la capa de ozono: El ozono absorbe la radiación ultravioleta. Así la cantidad de ozono que hay sobre la vertical de cada lugar tiene una relación directa con la intensidad de la radiación ultravioleta.
  • Nubosidad: Las nubes reducen considerablemente los rayos infrarrojos que llegan a la superficie terrestre y escasamente (sólo un 10%) la radiación ultravioleta queda retenida por las nubes. Así pues, el riesgo de sobreexposición a los rayos ultravioletas es mayor en los días nublados porque la sensación de calor es menor.
  • Efectos de reflexión: A la incidencia directa de la radiación ultravioleta hay que sumar la incidencia de la radiación reflejada, que supone unos incrementos del 5% en la hierba, del 10% en el agua, del 25% en la arena y del 80% en la nieve. Tampoco hay que olvidar que las gotitas de agua sobre la piel actúan a modo de lupa. Ciertas superficies como el cemento y los metales brillantes pueden aumentar el riesgo al reflejar los rayos ultravioleta.Los tejidos blancos absorben y dejan pasar una alta proporción de luz ultravioleta particularmente cuando están mojados.
  • Factores atmosféricos: viento, humedad, contaminación, pueden afectar a la cantidad de radiación solar incidente o a la sensación de bienestar, modificando la peligrosidad de la radiación ultravioleta. Esto es muy patente en la práctica de ciertas actividades como son aquellas practicadas en barcos y veleros. Así mismo en ciertas ciudades de la República de México como Cancún o ciertas épocas en Los Cabos, Baja California, el exceso de viento hacen perder la certeza de la cantidad de radiación UV que está uno recibiendo.
¿Como actúan los protectores solares? 
La sociedad moderna nos ha impuesto la moda del bronceado, Madame Pompadour no se bronceaba, por lo menos no en partes visibles…Lucir una piel morena nos hace sentir más atractivos y sanos, sin embargo, y aunque no nos guste, debemos admitir sin paliativos que cualquier intento de lograr un bronceado supone irremediablemente exponer nuestra piel a un envejecimiento prematuro, que se demuestra con la aparición de manchas y arrugas y la posibilidad de padecer cáncer de piel, cada vez más frecuente.
 
Los fotoprotectores solares sirven para protegerse del sol sólo si se aplican correctamente. Nunca deben servir para broncearse. Desconfíe de los fotoprotectores que se comercializan para "ponerse moreno". Tampoco se debe sobreestimar el papel de los fotoprotectores. Su uso siempre debe ir acompañado del resto de mediadas de fotoprotección, como son utilizar ropa con manga, sombrero, sombrilla y todo lo que se pueda para NO exponerse a la luz solar.
En ocasiones pensamos que una vez aplicado el "protector solar"  podemos exponernos al sol. No debemos utilizar el fotoprotector para aumentar el tiempo de exposición solar. Aplíqueselo de forma generosa sobre una piel perfectamente limpia y seca y sin haberse aplicado previamente ningún perfume, cosmético ni maquillaje.
 
Utilice cremas fotoprotectoras que cubran tanto el espectro UVA como el UVB. En general, se acepta que los fotoprotectores solares deben tener una cobertura máxima en la zona de las radiaciones ultravioletas tipo B, causantes de los enrojecimientos y las quemaduras solares. No obstante, la tendencia actual, es cubrir la zona ultravioleta tipo A, junto con las ultravioleta B, para prevenir también el envejecimiento prematuro y el cáncer de piel.
 
Utilice factores químicos o físicos, aunque estos últimos generalmente tienen mayor grado de protección, pero son menos agradables por su cosmética. Los filtros químicos deben ser aplicados sobre la piel 30 minutos antes de la exposición al sol.
 
El índice o factor de protección indica las veces que se multiplica el tiempo que tarda la piel en quemarse si se expone a sol. Este tiempo es personal y variable. Por lo tanto, cuanto más alto es el factor, más tiempo nos protege. La protección mínima recomendable es de 15. Cuando más bajo es el fototipo, se recomienda usar factores más altos de 15 (de 20 ó 30, para personas de tez clara, que se broncean poco y se queman en muchas ocasiones, y de entre 40 y 60, para personas de tez blanca que nunca se broncean y siempre se queman o personas que presentan determinadas enfermedades que se agravan con el sol (fotoalergias, lupus eritematoso, xeroderma pigmentoso, albinismo, vitíligo, etc), o que han padecido cáncer de piel o cualquier otro tipo de cancer, se sabe hoy en dia que las quemaduras solares, son el mayor factor de riesgo para desarrollar cáncer de piel.
 
Conviene saber que este índice que figura en el envase siempre esta por encima del índice de protección real, ya que la medida de éste se obtiene por métodos de laboratorio.
Los filtros solares también se deben aplicar cuando se lleven a cabo actividades a gran altitud, como esquiar o montañismo.
Hoy en dia la industria dermo cosmética hace grandes investigaciones para encontrar los vehículos mas adecuados al tipo de piel, actividad y por que no a las preferencias de género o sobre qué area se va aplicar; por ejemplo la piel cabelluda, el área cercana a los ojos o el dorso de las manos. Se pueden utilizar cremas, lociones, sprays o geles protectores escogiendo siempre productos resistentes al agua y que se adecuen al tipo de piel de cada persona.
Actualmente existe ropa especializada como: sombreros, guantes o camisas con telas que  contienen protección solar.
 

 

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